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Basilica

Basadas en letras griegas y cirílicas usadas en el seno del cristianismo oriental, especialmente aquellas empleadas en insignes Evangelios manuscritos y audaces vitrales, las letras de Basilica se desarrollaron con cierto sabor bizantino que se refleja en su nombre.
Si a esta alta inspiración añadimos la no menos trascendente de la geometría pura y las curvas matemáticas electrónicas, el resultado es una fuente de elevada personalidad, dividida en dos versiones según el juego de sus curvas y ángulos, que se complementan sin menoscabo de armonía. Basadas en letras griegas y cirílicas usadas en el seno del cristianismo oriental, especialmente aquellas empleadas en insignes Evangelios manuscritos y audaces vitrales, las letras de Basilica se desarrollaron con cierto sabor bizantino que se refleja en su nombre.
Si a esta alta inspiración añadimos la no menos trascendente de la geometría pura y las curvas matemáticas electrónicas, el resultado es una fuente de elevada personalidad, dividida en dos versiones según el juego de sus curvas y ángulos, que se complementan sin menoscabo de armonía.

Makika

El semblante femenino plasmado en pequeños letreros dibujados en hojas de diario. Fuente compuesta por seis variaciones: Makika Gris, Negra y Negra Super Negra, Dingbats 1, 2 y 3.

Lagarto

Lagarto está basada en la manuscrita de Luis Lagarto, calígrafo novohispano del siglo XVI. Sus letras son increíblemente imaginativas y rebuscadas, y en ellas conviven elementos manieristas europeos y mexicanos. Las proporciones latinas clásicas se mezclan en Lagarto con bucles, espirales y volutas barrocas que provocan una lectura vívida, vertiginosa, y, paradójicamente, muy legible. Las versiones romana, itálica y versales/versalitas (small caps) corresponden a estilos manuales originales del calígrafo y no a invenciones del tipógrafo.

Lagarto forma parte del Compendio de Tipografías Mexicanas, iniciativa de Gonzalo García Barcha, entusiasta tipógrafo y editor mexicano. En su versión original fue comisionada para Blacamán Editores. Gonzalo también contribuyó con el manuscrito original en el que se inspiraron las formas de las letras, así como con la idea y la motivación inicial para este elegante proyecto.

Modelia

Inspirada en formas del letrismo vernacular encontradas en el barrio Modelia de Bogotá, Colombia. Modelia está conformada por 5 variaciones: Modelia 1, 2, 3, 4 y Dingbats

Mexica

Mexica es un homenaje tipográfico al náhuatl, la lingua-franca del México antiguo. Siendo el idioma no sólo de los aztecas, sino de los toltecas y otros grupos nahuas, esta lengua aglutinante, vasta y elegante, sobresale como uno de los tesoros espirituales del Nuevo Mundo. Sus sonidos poderosos y líquidos salpican el mapa de México y partes de América Central, con nombres como Teotihuacan, Xochicalco, Tlalmimilolpan y, por supuesto, México.

Mexica surgió de la idea de combinar las formas de las fuentes romanas de texto con la geometría de la arquitectura azteca y tolteca de “talud y tablero”, así como de poner cierto énfasis en letras como la x, la y y la z, muy comunes en náhuatl.

Por otro lado, el texto compuesto en otros idiomas se ve perfectamente en Mexica, con el toque justo de sabor azteca.

Navaja

Basada en la tipografía Hiroformica, Navaja fue especialmente diseñada para una t-shirt de fútbol americano. Navaja es una familia con 8 variaciones diferentes. Navaja 1,2,3,4 y Navaja Dingbats 1,2,3,4

Neocodex

Los glifos mayas se basan en el contraste entre el perímetro exterior del signo y sus rasgos interiores, trazados en líneas más delgadas. Su aspecto, más que de “líneas” de escritura, es de pequeños “paquetes” de información silábica e logográfica.

Neocodex nació de la arriesgada idea de combinar estas características glíficas con la letra latina, usando las curvas mayas clásicas, que se alejan de la geometría rígida y poseen una belleza asimétrica y flexible.
El resultado, curiosamente, tiene una personalidad más bien contemporánea, que coquetea con la estética “cyber” de nuestros días.

Las variantes de Neocodex derivan directamente de las características de los glifos: la inclinación está tomada de la caligrafía del magnífico Códice Dresden y otros textos en cerámica; los “outlines” se inspiran en el típico contorno grueso de los glifos escritos y esculpidos en piedra.