Lagarto está basada en la manuscrita de Luis Lagarto, calígrafo novohispano del siglo XVI. Sus letras son increíblemente imaginativas y rebuscadas, y en ellas conviven elementos manieristas europeos y mexicanos. Las proporciones latinas clásicas se mezclan en Lagarto con bucles, espirales y volutas barrocas que provocan una lectura vívida, vertiginosa, y, paradójicamente, muy legible. Las versiones romana, itálica y versales/versalitas (small caps) corresponden a estilos manuales originales del calígrafo y no a invenciones del tipógrafo.
Lagarto forma parte del Compendio de Tipografías Mexicanas, iniciativa de Gonzalo García Barcha, entusiasta tipógrafo y editor mexicano. En su versión original fue comisionada para Blacamán Editores. Gonzalo también contribuyó con el manuscrito original en el que se inspiraron las formas de las letras, así como con la idea y la motivación inicial para este elegante proyecto.
Esta familia fue inspirada en el cartel de “Bienvenidos a Calgary” en Canadá. Pero cuenta también con influencia de muchos libros americanos de caligrafía de carteles.
El efecto global de la fuente se siente gráficamente ingeniosa, como algo fuera de principios de los 80´s, pero aún arraigado a algunas décadas atrás. Ante todo una fuente para packaging con un verdadero giro al cartel de supermercado. El formato OpenType incluye ligaduras, signos alternativos y ordinales diseñados para seguir al numeral.
El estilo libre de Lombriz se siente más amigable, más legible, y con un toque más real que muchas de las caligraficas de su estilo.
En determinados ajustes, el grosor del trazo de las letras mayúsculas se acentúa, mientras que en la caja baja fluye tan casual como deberia. Lombriz viene equipada con alrededor de 50 signos alternativos y ligaduras
La extraña forma en que las familias de Bluemlein fueron reunidas y creadas – recolectando distintas firmas y construyendo a partir de ahí alfabetos completos- es una fascinante aventura caligráfica. Como los signos construidos no se asemejaban a las firmas reales se otorgaron nombres ficticios a cada estilo. Las tipografías así obtenidas fueron mostrados en los catálogos Higgins Ink.
Alejandro Paul y Subtipos revivieron la colección Bluemlein en un completo set de versiones digitales expandidas, reflejando las demandas del diseñador actual.
Se ha tomado extremo cuidado en la digitalización de los originales, manteniendo los nombres ficticios originalmente asignados a ellos por Bluemlein.
La extraña forma en que las familias de Bluemlein fueron reunidas y creadas – recolectando distintas firmas y construyendo a partir de ahí alfabetos completos- es una fascinante aventura caligráfica. Como los signos construidos no se asemejaban a las firmas reales se otorgaron nombres ficticios a cada estilo. Las tipografías así obtenidas fueron mostrados en los catálogos Higgins Ink.
Alejandro Paul y Subtipos revivieron la colección Bluemlein en un completo set de versiones digitales expandidas, reflejando las demandas del diseñador actual.
Se ha tomado extremo cuidado en la digitalización de los originales, manteniendo los nombres ficticios originalmente asignados a ellos por Bluemlein.
Tiza es un recordatorio de que las tipografías pueden ser a veces más humanas de lo que se percibe normalmente.
Es adecuada para tarjetas de agradecimiento o invitaciones, y su peso bold, Tiza Negra, encaja bellamente en tapas de libros y grandes carteles.
La disciplinada elegancia de la antigua caligrafía es reemplazada por una fresca y alegre ornamentación juvenil. Atractiva y suelta, Plumero atrapa el ojo y deja al espectador con la indeleble impresión de su inconfundible firma
Las formas únicas bailan entre ellas, complementando su naturaleza y las pinceladas de su origen.
La inherente espontaneidad de esta tipografía la hace una opción ideal para carteles, tarjetas y titulares.
Mon Amour Script ha surgido de la incesable práctica de caligrafía por parte de su autor Maximiliano R. Sproviero, tras el estudio del universo de las tarjetas de casamiento, los monogramas en ellas y ciertas reminiscencias a las decoraciones de la caligrafía copperplate.
Gracias a las posibilidades de la programación Open Type, la fuente posee una gran variedad de caracteres estilísticos y florituras adicionales que alcanzan en ocasiones hasta cuatro opciones por signo, además del diseño de ligaduras de uso frecuente en el idioma inglés.
Mon Amour Script fue diseñada para grandes títulos por sus detalles atractivos, aunque funciona de manera satisfactoria en cuerpos medianos y pequeños cuando se utilizan las variables menos decorativas.
La extraña forma en que las familias de Bluemlein fueron reunidas y creadas – recolectando distintas firmas y construyendo a partir de ahí alfabetos completos- es una fascinante aventura caligráfica. Como los signos construidos no se asemejaban a las firmas reales se otorgaron nombres ficticios a cada estilo. Las tipografías así obtenidas fueron mostrados en los catálogos Higgins Ink.
Alejandro Paul y Subtipos revivieron la colección Bluemlein en un completo set de versiones digitales expandidas, reflejando las demandas del diseñador actual.
Se ha tomado extremo cuidado en la digitalización de los originales, manteniendo los nombres ficticios originalmente asignados a ellos por Bluemlein.